Cornelia Weber–Tejedor es una policía que trabaja en Francfort, de padre alemán y madre española, vive y convive en “tierra de nadie”. Cornelia tiene una vida profesional y personal real, le pasan cosas reales, tiene sentimientos reales; conoce a personas reales
El pasado febrero, en la librería Estudio en Escarlata, conocí a Cornelia Weber-Tejedor durante la presentación, magníficamente oficiada por Alicia Platas y Paco Gómez Escribano, de En caída libre, la última novela de Rosa Ribas.
Rosa Ribas es una escritora honrada, de las que no engañan a los lectores, a quienes ofrece novelas pensadas, sólidas de argumento y estructura y no por ello menos entretenidas; además, es mujer de amplia experiencia y sabiduría literaria y, sin embargo, a lo largo de la multitudinaria sesión (acudieron aficiond@s de todas partes del país) se vio “condenada” a responder, una y otra vez, preguntas sobre la citada Cornelia Weber-Tejedor.
Cornelia Weber–Tejedor es una policía que trabaja en Francfort, de padre alemán y madre española, vive y convive en “tierra de nadie”. Cornelia tiene una vida profesional y personal real, le pasan cosas reales, tiene sentimientos reales; conoce a personas reales. Cornelia Weber–Tejedor es sincera, verosímil y creíble. A Cornelia es fácil apreciarla e implicarse con ella; así, es natural que las personas que acudieron a la presentación quisieran conocer cosas de la policía y, dado que estaba Rosa Ribas, aprovechasen para preguntarle.
¡Ah! Se me había olvidado decir que Cornelia no es real, o al menos no es de carne y hueso.
Rosa Ribas se puede sentir orgullosa de haber creado, armado, desarrollado… en definitiva, dado vida, a un personaje que la sobrepase. Eso está al alcance de muy pocos. El interés, naturalidad y curiosidad con que los lectores y lectoras hablaban de la vida y personalidad de Cornelia es todo un acontecimiento para un autor y ella lo ha conseguido.
Espoleado por la curiosidad me lleve Entre dos aguas (2007), la novela inicial del ciclo de Weber–Tejedor (que hasta ahora se completa con Con Anuncio (2009) y la recién sacada de pila En caída libre) y, mucho me temo que el espectáculo (pues espectáculo es ver a lectores/as disfrutar con un personaje) que contemplé fascinado era más que cierto.
La novela está empapada de veracidad: en personajes, tipos, reacciones, escenarios, desarrollo y lógica interna, en definitiva, todos los elementos de este magnífico libro respiran tanta credibilidad y transmiten tanta verosimilitud como solo puede hacerlo la ficción, como solo pueden hacerlo esas escasas novelas que se pueden llamar extraordinarias.
Viceversa, 2011
Compra en Estudio en Escarlata
Luis de Luis
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