Comentaba mi amigo Slavoj Zizek que los edificios en Estados Unidos no tienen planta cero. La que correspondería en Europa a la planta cero es en la Tierra de la Coca Cola la primera planta. Y para Zizek, ese detalle delata toda una mentalidad
| Tu cara me suena |
Un pueblo sin historia, sin más tradiciones culturales que las recientemente inventadas, no concibe el concepto “cero”. Todo debe contabilizarse y hacerse explícito. Por eso, el cine comercial norteamericano, a decir del filósofo esloveno, es como es. Las elipsis son impensables, y los personajes tienen que ser presentados de forma palmaria, sin atisbo de dudas o ambigüedad, haciendo entre ellos un reparto de papeles que no deje lugar a dudas.
más de dos horas de duración y
un sentido del dramatismo shakespeariano
La lectura de Zizek me suscitó muchas reflexiones. Me llama la atención cómo la industria hollywoodiense recurre una y otra vez a sus fórmulas de éxito para rentabilizar la jugada. Sin embargo, en la última década, las películas sobre personajes clásicos del cómic y el celuloide intentan situarnos en los orígenes, en lugar de continuar las aventuras. Eso sí, por medio de películas ambiciosas en tono de alta tragedia, con más de dos horas de duración, y un sentido del dramatismo shakespeariano que intenta dar cartas de nobleza a esos personajes.
Batman, Superman, el capitán Spock y Robin Hood comienzan de nuevo su andadura en la planta cero, para disfrute de un nuevo público que los desconoce, y que necesita acercarse a ellos sin sombra de dudas o ambigüedad, las posturas más que bien definidas. Pero no faltan espectadores de toda la vida que sí conocen –conocemos– a estos personajes, a los que les sobran las presentaciones, que echan en falta la aventura por la aventura, y que se aburren soberanamente con estas epopeyas tan pretenciosas y grandilocuentes.

Querido amigo G., permitame discrepar en un punto de su exposicion: El intentar explicar la mitologia de un heroe desde el principio, para que el publico no familiarizado con sus aventuras pueda seguir la pelicula desde el principio, no es algo nuevo, ni mucho menos. De hecho, lo contrario es la excepcion. Pensemos, por irnos a un ejemplo algo lejano, en "Superman", de 1978, en esta pelicula nos explicaban el origen de Superman, incluso desde que era un niño. De hecho, la unica pelicula que me viene a la memoria donde las aventuras del heroe no se explican desde el principio seria en el "Batman" de Tim Burton (si bien se hace algo de referencia a su origen a traves de la investigacion de la periodista encarnada por Kim Basinger). Por lo demas, es cierto que las pelis de superheroes estan tomando un cariz de grandes historias y tragedias clasicas... Pero no nos olvidemos que, entre los tebeos de Batman y los rollos que contaba Homero, tampoco hay tanta diferencia... El cowboy japones
ResponderEliminarEl dedo en la yaga, Cowboy!Tienes razón al decir que el fenómeno es nuevo. Sin embargo, lo que sí es nuevo es el tono. Superman y Conan eran películas para amantes del cómic, y seguían ese código genérico. No pretendían más que ser cómic, viñetas en movimiento.Mientras que las de Nolan intentan situar a Batman en la realidad pura y dura.Mi reflexión es que para muchos, Batman ya estaba en la realidad -sí, su realidad de caucho y gomaespuma, si quieres-, y no necesitaba ser explicado como lo ha sido, con tal minuciosidad y realismo, salvo para nuevas generaciones que tuviesen del personaje una visión muy difusa...Comandante Panadero
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